viernes, 22 de enero de 2010

Mujer irredenta - Gioconda Belli


Hay quienes piensan
que he celebrado en exceso
los misterios del cuerpo
la piel y su aroma de fruta.

¡Calla, mujer! – me ordenan –
No nos aburras más con tu lujuria
Vete a la habitación
Desnúdate
Haz lo que quieras
Pero calla
No lo pregones a los cuatro vientos.

Una mujer es frágil, leve, maternal;
en sus ojos los velos del pudor
la erigen en eterna vestal de todas las virtudes.
Una mujer que goza es un mar agitado
donde sólo es posible el naufragio.

Cállate. No hables más de vientres y humedades.
Era quizás aceptable que lo hicieras en la juventud.
Después de todo, en esa época, siempre hay lugar para el desenfreno.
Pero ahora, cállate.

Ya pronto tendrás nietos. Ya no te sientan las pasiones.
No bien pierde la carne su solidez
debes doblar el alma
ir a la Iglesia
tejer escarpines
y apagar la mirada con el forzado decoro de la menopausia.

Me instalo hoy a escribir
para los Sumos Sacerdotes de la decencia
para los que, agotados los sucesivos argumentos,
nos recetan a las mujeres la vejez prematura
la solitaria tristeza
el espanto precoz a las arrugas.

¡Ah! Señores; no saben ustedes
cuánta delicia esconden los cuerpos otoñales
cuánta humedad, cuánto humus
cuánto fulgor de oro oculta el follaje del bosque
donde la tierra fértil
se ha nutrido de tiempo.



lunes, 11 de enero de 2010

Happy new year - Julio Cortázar


Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestas tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.


domingo, 25 de octubre de 2009

"Historia clínica"-Eduardo Galeano


Informó que sufría taquicardia cada vez que lo veía, aunque fuera de lejos.

Declaró que se le secaban las glándulas salivales cuando él la miraba, aunque fuera de refilón.

Admitió una hipersecreción de las glándulas sudoríparas cada vez que –él le hablaba, aunque fuera para contestarle el saludo.

Reconoció que padecía graves desequilibrios en la presión sanguínea cuando él la rozaba, aunque fuera por error.

Confesó que por él padecía mareos, que se le nublaba la visión, que se le aflojaban las rodillas. Que en los días no podía parar de decir bobadas y en las noches no conseguía dormir.

Fue hace mucho tiempo, doctor –dijo–. Yo nunca más sentí nada de eso.

El médico arqueó las cejas:

–¿Nunca más sintió nada de eso?

Y diagnosticó:

—Su caso es grave.

domingo, 18 de octubre de 2009

"Paz"-Kelly Shagón


¡Que no callen

los muertos!

En la voz de los vivos.

Que su sangre

penetrada en diferentes suelos

y mil batallas,

florezcan en nuevos

soles de justicia.

¡Que no callen

los muertos!

Inocentes, incrédulos

de aquellos ideales ruines,

de hedor y pólvora.

Que la conciencia escuche.

¡Que no callen los muertos!

Honremos su memoria.

…Solo los muertos gritan

en estrepitoso silencio.

¡PAZ! ¡PAZ! ¡PAZ!

A los que estamos sordos, esquivos,

idiotas.

¿Solo los muertos?

Hablan de

¡PAZ!


miércoles, 30 de septiembre de 2009

Sin qué hacer...




y perdimos el sendero,
no recuerdo cuándo

ni dónde

ni por qué,

¿vos sí, querido?
Perdidos en la espesura

de mi llaga y tus espinas,
las sombras de la fingida indiferencia
nos arrastran
hasta ese seno turbio
tan diferente al mío
que alguna vez nos hizo uno.

Ayer, hace ya tanto,
fui el panal acurrucante

de tus días, los primeros,

y ahora...
¿Dónde están las astillas,

los escombros que le faltan
a éstas,
nuestras ruinas?
Quiero unirlas no sin vos,
mas sin qué hacer

sin qué decir
apenas gimo a la almohada

pùas saladas e informes.

Ah... si al menos

mis lágrimas, como machetes,
abrieran un huella
de redención

para los dos...

Hijo mío...


lunes, 28 de septiembre de 2009

"Amarla es difícil"-Paco Urondo


Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.
Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.
Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.