Un espacio para compartir literatura propia y ajena. Un rincón donde encontrarnos y buscar lo que gusta, emociona o, por qué no, decepciona. Un sitio pensado para conectarnos con las musas que nos habitan.
Esta puerta se abrió para tu paso. Este piano tembló con tu canción. Esta mesa, este espejo y estos cuadros guardan ecos del eco de tu voz. Es tan triste vivir entre recuerdos... Cansa tanto escuchar ese rumor de la lluvia sutil que llora el tiempo sobre aquello que quiso el corazón.
No habrá ninguna igual, no habrá ninguna, ninguna con tu piel ni con tu voz. Tu piel, magnolia que mojó la luna. Tu voz, murmullo que entibió el amor. No habrá ninguna igual, todas murieron en el momento que dijiste adiós.
Cuando quiero alejarme del pasado, es inútil... me dice el corazón. Ese piano, esa mesa y esos cuadros guardan ecos del eco de tu voz. En un álbum azul están los versos que tu ausencia cubrió de soledad. Es la triste ceniza del recuerdo nada más que ceniza, nada más...
No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha diciendo que él odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.
Benditos los que duermen boca abajo sin pulsiones Benditos los que lloran sin sonarse la nariz Benditos los que nunca se ahogaron en ayeres Y Benditos los que cogen... sin deberes
El Reino se abrirá bajo sus plantas para darles paso al infinito
Porque al Maldito que recuerde antiguos quejidos cenicientos de amores míos de no me olvides de nunca nunca de no te olvido sinfonía del viejo abismo alimento de las sombras Lo aguarda el camino de salitre burdas lágrimas de siempre siempre siempre siembra de huellas ignorada por caminantes postreros últimos exiliados creyendo ser los primerosen irse de Gomorra