
¡Que no callen
los muertos!
En la voz de los vivos.
Que su sangre
penetrada en diferentes suelos
y mil batallas,
florezcan en nuevos
soles de justicia.
¡Que no callen
los muertos!
Inocentes, incrédulos
de aquellos ideales ruines,
de hedor y pólvora.
Que la conciencia escuche.
¡Que no callen los muertos!
Honremos su memoria.
…Solo los muertos gritan
en estrepitoso silencio.
¡PAZ! ¡PAZ! ¡PAZ!
A los que estamos sordos, esquivos,
idiotas.
¿Solo los muertos?
Hablan de
¡PAZ!